¿Qué es el apego y qué tipos de apego existen?

El apego se desarrolla a partir de las primeras relaciones que tenemos en nuestra infancia, y según cómo haya sido este apego influirá en la formación de nuestra personalidad.

¿Qué es el apego?

El apego es el vínculo afectivo que se genera en la relación con otras personas.

que es el apegoEste concepto surge a partir de la teorías de J. Bowlby  sobre las primeras relaciones que construimos en nuestra infancia, y que van a determinar en gran medida nuestra forma de relacionarnos en la vida adulta.

El concepto de vínculo hace referencia a los sentimientos de intimidad, confianza, cercanía y compromiso que se establecen en una relación con otra persona. 

El apego viene determinado en las primeras relaciones que tenemos en nuestra infancia con nuestros padres y cómo estos responden a nuestras necesidades y emociones. Es la base sobre la que se van a sustentar nuestras creencias, emociones y conductas.

  • Si estos vínculos son adecuados, generarán seguridad y confianza, y podremos establecer relaciones saludables durante nuestra vida.
  • Sin embargo, cuando estos vínculos no son saludables, nuestro desarrollo vendrá determinado por inseguridad, miedo y desconfianza, lo cual tendrá una gran influirá a lo largo de nuestra vida y la forma de relacionarnos con los demás.

El niño desarrolla su propio control emocional mediante la seguridad que genera la figura de apego (si está disponible y atenta), y en la vida adulta esa base segura externa se convertirá en seguridad interna. 

Es posible sentir apego por todo tipo de personas y seres humanos, incluso mascotas, aunque los tipos de apego que existen se forman con nuestras figuras de referencias cuando somos niños, que suelen ser los padres.

El apego nos ayuda a establecer una sensación de seguridad que nos permite movernos por el entorno de forma eficaz.

¿Cómo influye el apego en nuestra vida?

El tipo de apego que hayamos desarrollado a lo largo de nuestra vida, va a tener una gran influencia en nuestra personalidad en la vida adulta, y por tanto en la forma de ver la vida y comportarnos en ella.

Cuando el apego que hemos establecido en nuestra infancia es un apego seguro, donde se han cubierto nuestras necesidades tanto físicas como emocionales cuando lo hemos necesitado, podremos establecer relaciones sanas en la vida adulta, ya que tenemos la capacidad de entender nuestras emociones y sabemos cómo afrontar los peligros que aparezcan.

Sin embargo, cuando hemos tenido un apego inseguro, y por tanto no ha habido esa seguridad y protección en la infancia, existen más dificultades para relacionarse con los demás, ya que existe miedo e inseguridad al establecer un vínculo con los demás.

Haber tenido un apego inseguro en la infancia puede generar muchas dificultades para establecer relaciones saludables cuando somos adultos.

¿Qué tipos de apego existen?

Existen diferentes tipos de apego en la infancia y en la vida adulta, que definen la forma de relacionarnos con los demás y la forma en la que nos relacionamos cuando somos niños con los adultos de referencia. 

apegoLos estilos de apego son el conjunto de conductas y estrategias de regulación emocional.

A lo largo de la historia, se han realizado diversos estudios sobre el apego y su influencia en la forma de comportarnos. Uno de ellos, el conocido como “la situación extraña”, mediante la cual se exponía a niños a diferentes situaciones donde su madre respondía a sus necesidades de maneras muy diferentes, y donde se analizaba la aproximación y distanciamiento de esas situaciones entre ambos.

A raíz de este estudio, se determinan cuatro tipos de apego diferente en función de cómo responden los cuidadores principales a las demandas del niño.

Tipos de apego en la infancia

Apego seguro

Lo niños con apego seguro perciben a sus padres como fuentes de seguridad y confianza, a los que pueden acudir cuando lo necesiten ante las amenazas del entorno.

Los niños que tienen un apego seguro en su infancia, pueden acudir a sus padres cuando lo necesitan, ya que estos son capaces de cubrir sus necesidades emocionales y afectivas, y proporcionarles la seguridad que necesitan.

Cuando los padres no están o el niño tiene que enfrentarse a una dificultad, se sienten incómodos al principio pero tienen la seguridad y autonomía de poder enfrentarse solos a ellos, y poder acudir a sus padres si lo necesitan.

Apego evitativo

En este tipo de apego los niños no reciben el cariño y la protección que necesitan cuando la buscan, por lo que evitan buscar en sus padres la seguridad que necesitan porque saben que no la recibirán.

Los niños que tienen un apego evitativo, pueden sentir que sus sentimientos o necesidades son rechazadas o despreciadas, por lo que tratan de volverse autosuficientes y se produce la evitación como forma de sobrellevar el malestar generado por ese abandono.

La forma en la que responden los padres a las necesidades físicas y afectivas del niño va a determinar su tipo de apego.

Apego ansioso o ambivalente

Los niños que tienen este tipo de apego con sus padres, no tienen la seguridad de tener la ayuda o protección cuando lo necesiten, y esto les genera mucha ansiedad, miedo y preocupación.

En algunos casos, esta falta de protección puede ir acompañada del uso de la amenaza de abandono como mecanismo para controlar el mal comportamiento de los hijos. En este tipo de apego, existe una atención inconsistente hacia el niño, por lo que a veces sus necesidades son atendidas y otras veces no, generando mucha confusión en el niño.

Apego desorganizado

Este tipo de apego es el menos prevalente de todos, pero también el que más consecuencias negativas genera en la persona.

Este tipo de apego es una mezcla de los dos anteriores, y es más habitual que se produzca en situaciones donde ha habido abandono o maltrato por parte de los cuidadores.

En este tipo de apego, el niño recibe recibe respuestas contradictorias por parte de los padres, donde generan sensaciones positivas y negativas a la vez. La ausencia de las figuras de apego puede generar tranquilidad e intranquilidad al mismo tiempo, y eso produce mucha confusión en el niño y graves consecuencias en la vida adulta. 

Los estilos de apego en la infancia determinan la forma en la que vamos a saber regularnos emocionalmente cuando seamos adultos y cómo serán nuestras relaciones con los demás.

Tipos de apego en la edad adulta

De los diferentes tipos de apego de la infancia, se derivan unos estilos de relacionarnos con los demás cuando somos adultos. 

En base al tipo de apego que hayamos tenido de pequeños, tendremos una forma determinada de entender las relaciones y de actuar con los demás.

Personalidad segura

Viene determinado por el apego seguro en la infancia. 

estilos de apegoLas personas que han tenido un apego seguro, sienten tranquilidad, confianza y seguridad a la hora de establecer relaciones con los demás y no sienten miedo ni rechazo al contacto con los demás.

Se establecen por tanto, relaciones positivas basadas en la confianza, con un cierto grado de independencia y capacidad de dar y recibir el cariño que necesitan. 

Las personas que han tenido una base segura en su infancia, son capaces de entender y regular sus emociones y afrontar los peligros que aparezcan.

Personalidad evitativa

Viene determinado por el apego evitativo en la infancia.

Las personas con apego evitativo, cuando son adultos tienen dificultades para confiar en los demás y tienden a evitar las relaciones íntimas y el contacto. Les cuesta mucho confiar en los demás, y suelen establecer relaciones más superficiales por miedo a generar un vínculo mayor o expresar sus emociones. 

Son personas que prefieren la soledad o tener menos contacto con los demás, y les cuesta abrirse emocionalmente a los otros.

Los estilos de apego desarrollados en la infancia, determinan unos patrones de personalidad en la vida adulta.

Personalidad insegura

Se deriva del apego ansioso-ambivalente en la infancia.

Las personas con este tipo de apego suelen mostrarse bastante dependientes cuando son adultos y con una necesidad de confirmación de que son amados y la persona no les va a abandonar. Suelen ser personas con bastante inseguridad, búsqueda de aprobación de los demás y una baja autoestima.

Hay un gran temor a perder a la pareja, y se relacionan desde esa gran inseguridad y miedo a ser rechazados a abandonados.

Personalidad temerosa

Surge debido al apego desorganizado en la infancia

tipos de apegoLas personas que tenido este tipo de apego, suele conllevar algún trauma no resuelto como abandono o malos tratos en la infancia. Son personas que han sufrido bastante daño emocional, y resulta muy complicado establecer relaciones y confiar en los demás.

Debido a la falta de base segura en la infancia, así como haber recibido daño por parte de las personas que tendrían que proteger y cuidar, existe miedo, necesidades no cubiertas y falta de regulación emocional. 

¿Se puede cambiar el tipo de apego?

El tipo de apego que establecemos en nuestra infancia, no es algo inmutable ni se mantiene para todas las personas por igual a lo largo de su vida.

Nuestro comportamiento y forma de relacionarnos con los demás, también está influido por otros aspectos como las relaciones que vamos estableciendo a lo largo de nuestra vida, tanto de amistad, como de pareja o laborales. 

Aunque el tipo de apego que hayamos tenido, va a influir en nuestra conducta y forma de interpretar el mundo, es posible aprender nuevas formas de encontrar esa seguridad interna que no tuvimos y poder relacionarnos con los demás de forma estable y segura.

El tipo de apego se puede reparar a cualquier edad si entendemos su origen y la influencia que tiene en nuestra vida.

Por tanto, es posible modificar y reparar el tipo de apego si se trata de un estilo inseguro a un apego seguro, aprendiendo a establecer relaciones saludables o a través de un proceso de terapia. Para ello es necesario entender cómo se han generado los apegos para poder determinar cómo están influyendo en la actualidad y de qué manera se pueden recomponer. 

El apego se puede reparar a cualquier edad, incluso en la edad adulta, entendiendo el origen de nuestro apego y la influencia que tiene en nuestras dificultades actuales.

Si crees que el apego que sientes no es sano, ponte en contacto conmigo
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